Sol de invierno
¿Por qué el sol de invierno tiene ese color tan diferente al de verano? Sí, ya, ahora todos habréis empezado con: “Pues hija, esta claro que es porque en invierno la incidencia de los rayos de sol con la tierra debido a la inclinación del eje de ésta es diferente que en verano…” bla bla… Eso ya lo se joé!!! Pero me refiero a ese color tan brillante y a la vez tan débil. Como si te estuviese diciendo: “Sí sí, tu acércate al solecillo, que no caliento ni leches pero ya veras que bien te sienta!!” Y es que la sensación de frío y de repente: ZAS! (o ZASCA que diría Berto), rallito de sol en la cara y mmmmmm… ¡Qué rico sabe eh?!
Jose siempre se ríe cuando uso ese verbo y ese adjetivo, saber y rico, para definir al sol del que os hablo, pero es que es la perfecta expresión. Es como cuando vas a un restaurante por la cara, porque te ha tocado en un concurso, y en uno de los platos te ponen un foie de estos bien hechos, que cuando te lo metes en la boca y como que se derrite, y ese sabor… mmmm ¡Qué delicioso! Es un placer… pues eso mismo me pasa a mí con el sol de invierno.
Y ahora que ya he hecho esta reflexión que no viene a cuento de nada (y menos despues de 3 meses sin abrir la boca en este blog), pero que me ha dado el punto y quería hacerla, me piro, que veo por la ventana que hace un solete… rico rico rico! :)
Además, con el ejemplo del foie me ha entrado un hambre… Y hoy toca comida de mamá!
Muakksss

Eila dijo
Bien...bien!!!ese solecito....y ese foie!!!!bien...bien!!!!
Aunq hija le sol nose donde le viste....q menudo frio hace por estes lares....jajajaja
Vuelve a escribir...q te echamos de menos...
11 Diciembre 2008 | 12:43 AM