Quería escribir algo sobre mi divertido día de vela después de cuatro años sin tocar un cabo, pero mi cita de la 1 de la madrugada del sábado con Ondacero me ha dejado helada...
La Rosa de los Vientos ha perdido su Norte... ¡Tardarán en igualarte!
« Engaño a los oidos | Inicio | ¡Lo conseguí! »
« Engaño a los oidos | Inicio | ¡Lo conseguí! »

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados